Gracias a todos por intentarlo

Las malditas comparaciones encontrarán cancha en los resentidos y en los ignorantes, en todos aquellos que han sucumbido en el olvido que el fútbol es un deporte, un hermoso deporte colectivo, que además de los 22, juega el entrenador, el equipo técnico, y los miles de la hinchada.

Para muchos, y es lo que prima, es sólo un negocio, para otros es el instrumento político idóneo, para otros tantos es una cuestión personal de culpabilizar a tal o cuál jugador, a tal o cuál entrenador, cuando no a todo el equipo contrario... ¿qué digo equipo? ¡¡a todo un país!! Y por supuesto, al referee y a todos sus antepasados.

En un partido, en 90' minutos, puede pasar de todo, golpes, faltas, goles... y a veces una patada mal dada determina para los restos a los jugadores.
En el encuentro con la selección de Alemania, nadie sabía cómo dibujar la pelota y a todos se nos achicaba el alma al ver la facilidad con que nos ganaban.

Hace un tiempo ya que los militares genocidas arrebataron -también- la pasión por el fútbol... que no crezcan hijos putativos de aquellos sentimientos, y pongamos el aliento para Brasil 2014, en tanto que nos florezca la fraternidad en el apoyo a los charrúas.

Una vez ganamos con la mano de dios, otras en buena ley, otras perdimos con dios y todo.
A veces baja el Angel de la Cancha, otras pasa de largo, o peor aún: se lleva la pelota.
Andrea Benites-Dumont

2 comentarios:

  1. gracias,Andrea, por expresar tan bien este sentimiento,besitos, Silvia

    ResponderEliminar
  2. y se llevo la pelota , y hay que volverlo a imaginar todo , otra vez...
    me gusto la nota
    andres

    ResponderEliminar