Fue un partido trepidante, intenso… hubo galopadas de todos los delanteros, el vértigo fue decayendo, pero no la emoción futbolera en ambos equipos.
Por ahora el colectivo albiceleste sigue su marcha sin renunciar a sus ideas. Se verá las caras con Alemania en cuartos, que quizás la sed de revancha a lo sucedido en 2006 le podrá dar un plus si quiere llegar a las semifinales, porque los alemanes han manifestado por ahora ser el conjunto más equilibrado del Mundial.
Todavía Messi no puede concretar un gol, pero ha sido fundamental para distintos tantos de Argentina. Quizás si estuviera más acompañado, si el suegro pusiera al Kun... Pero como lo reconocen comentaristas internacionales, jugadores de diversos países, etc., que el grupo humano cohesionado por Maradona, tiene un potencial que entusiasma.
Andrea Benites-Dumont
